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PALENCIA

Bomberos de Palencia acuden a Lesbos para salvar vidas de inmigrantes

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Foto: Carrión
Actualizado 23/01/2016 13:32:59
Carrión

Cerca de 40 profesionales de Castilla y León integran la organización G-Fire, dedicada a prestar ayuda humanitaria en situaciones límites

G-Fire es el nombre de la organización sin ánimo de lucro promovida por cuatro bomberos del Parque de Palencia (Paco Rivas, David Barrio ?su presidente?, Javier de Abajo y Sergio Rebollo) que inició su andadura de forma apresurada el 9 de diciembre de 2015 y que tiene como fin desplazar a este tipo de profesionales de Castilla y León a países que atraviesen situaciones de emergencia o catastróficas para prestar ayuda humanitaria.

Lesbos ha sido su primer destino y su cometido es realizar labores de salvamento y asistir en los desembarcos de los inmigrantes que huyen de sus países de origen por distintos motivos (políticos, religiosos, económicos,?) para evitar la muerte y que llegan a las calas más abruptas de Mitilene ?capital de esta isla griega? procedentes de Turquía.

La mayoría de las personas que abandonan sus países y que llegan al territorio turco son refugiados políticos de Siria, Afganistán e Irak que aspiran a tener un futuro mejor en la Unión Europea.

Una media de 1.200 migrantes arriban diariamente a la costa de Mitilene en embarcaciones dispuestas por la mafia turca y que apelotonan cada una de ellas a un máximo de 55 pasajeros; de estos 55, cerca de 20 son niños de todas las edades ?incluso, recién nacidos?, que son colocados en el centro del bote protegidos por sus madres. El viaje en estas condiciones por el Egeo cuesta 1.200 euros por cabeza, aunque se abarata si el mar se torna bravo, y si no lo emprenden en el plazo de los días fijados, pierden el billete y el dinero.

La travesía de 14 kilómetros ?entre cuatro y seis horas de trayecto? es peligrosa y sus navegantes son dejados a su suerte. Nadie de los que han embarcado entiende de tripular la nave, con lo cual ponen en riesgo su propia vida e incluso la pierden, como así está ocurriendo. Navegan por la noche, a oscuras, para evitar la vigilancia de la policía turca hasta que consideran que ya se encuentran en territorio griego: ¡Europa!

"Yo y mis otros tres compañeros del Parque de Palencia viajamos el 9 de diciembre a Lesbos como primera toma de contacto para valorar si nuestra ayuda era o no necesaria y al cabo de tres días ya estábamos en el agua socorriendo a los inmigrantes que llegaban en barcas", explica Paco Rivas, quien ya se embarcó en 2010, junto a otros colegas de profesión, en otra expedición para rescatar a los supervivientes del terremoto de Haití.

Sobrevivir

"Nuestra misión en Lesbos consiste en acercar a un área segura a los inmigrantes que llegan en botes a una costa escarpada, de difícil acceso y llena de rocas y acantilados. Ya en la playa les atienden distintas ONGs y de allí les trasladan en autobús hasta el campo de refugiados de Moria, donde quedan registrados y donde se les expide un pase para ir a Atenas en ferry", prosigue Rivas. Pero la odisea de esta avalancha humana no termina aquí, sino que se prolonga hasta encontrar un destino final en un país que les acoja. Una búsqueda harto difícil, ya que Europa está poniendo límites a la entrada de estos migrantes.

"Es un problema serio que tiene que poner sobre la mesa la Unión Europea para buscar una solución rápida. Lo lógico sería que se unieran todos los países para trabajar conjuntamente en una misma línea. De lo contrario, todos nos veremos desbordados. Hay que ponerse en la piel de los inmigrantes, que abandonan su lugar de origen por temor a morir, y también en la de los países receptores, que se ven colapsados por este éxodo", analiza el bombero del Parque de Palencia. Y apostilla: "Pero en el momento en que ves las condiciones en las que los inmigrantes llegan y las penurias que tienen que pasar, entiendes que intenten salir de sus países. Es la única oportunidad que tienen de sobrevivir. Si se arriesgan a morir en el trayecto del Egeo es por algo; no es por gusto. No hay que juzgar a todos los inmigrantes por el comportamiento de unos pocos; sería injusto".

La pretensión última de G-Fire es mostrar a la opinión pública la problemática del éxodo migratorio que obliga a millones de personas a abandonar sus respectivos países para huir de la muerte, embarcándose en un viaje en el que también ponen en riesgo su propia vida y la de sus familiares.

"Nosotros trabajamos en un plano corto: mar, rescate, playa,? No quiero pensar el padecimiento de estos inmigrantes hasta llegar a su último destino si es que lo consiguen: fronteras, cuchillas, hambre, frío,? Nosotros hemos venido a trabajar en un espacio que nadie cubría y creemos que hacemos una buena labor", señala Rivas.

Este colectivo de bomberos castellanoleoneses también persigue dar a conocer la labor humanitaria que realizan las distintas ONGs que trabajan con ahínco en estas situaciones límites.

Misión y apoyos

Los bomberos desplazados de nuestra región realizan su misión en Lesbos de forma ininterrumpida de 1 de la mañana a 3 de la tarde. Al tratarse de una zona de contrabando de armas y de narcóticos, los guardacostas griegos no permiten a estos equipos de rescate utilizar motos acuáticas o zódiacs, por lo que sus únicas herramientas de trabajo son su traje de neopreno, sus aletas, sus conocimientos y su destreza.

Los inmigrantes llegan exhaustos, con ataques de pánico, hipotermia, múltiples lesiones corporales; algunos inconscientes; los niños ateridos de frío,? Afortunadamente, Paco Rivas y el resto del equipo de G-Fire aún no se han encontrado cadáveres en las embarcaciones rescatadas, pero han vivido un sinfín de situaciones extremas y duras.

Cada bombero voluntario paga de su propio bolsillo el viaje hasta Lesbos y los días que desarrollan esta misión humanitaria corresponden a sus vacaciones o a jornadas acumuladas. Tanto la estancia como la logística está financiada por donaciones particulares, personas que apoyan su labor. Esta organización castellanoleonesa, que cuenta con cerca de 40 profesionales, ya tiene establecidos los turnos hasta el mes de abril y financiación hasta marzo.

Los interesados en colaborar con esta acción solidaria pueden hacerlo accediendo a la cuenta que ha abierto G-Fire Bomberos de Castilla y León en facebook.

No se consideran héroes, pero su filantropía es digna de ser laureada.

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