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VALLADOLID

Las vías de la discordia

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Actualizado 02/02/2016 12:38:47
Redacción

El Ayuntamiento sabrá el próximo día 11 qué ocurre con la deuda de 101 millones que tiene que pagar por los costes derivados del plan de soterramiento en la ciudad

A la espera. Así se encuentra en estos momentos el proyecto del soterramiento en Valladolid. Una idea faraónica que arrancó hace ocho años -aunque llevaba en mente más de una década- con la intención de transformar la ciudad. A día de hoy, de momento, en lo que se ha transformado es en una deuda de 101 millones de euros que responden, según el Ayuntamiento, a ADIF y Renfe, que son quienes más se han beneficiado de las obras ejecutadas hasta el momento.

EL DETALLE

Solo en intereses bancarios se deben ya 112 millones de euros, cifra que podría ascender a 200 si se prorroga el plazo un año.

Un terreno que vale la mitad que en sus inicios

Pero mejor ir por partes. Son muchos quienes se preguntan cómo ha sido capaz de generarse semejante cantidad de deuda. El Plan Rogers contemplaba entre otras obras un bulevar y zonas verdes en el Arco de Ladrillo o la reforma de los talleres de Renfe situados en Las Delicias. La inversión total se fijó en 1.100 millones de euros en el año 2008, que se financiaría, principalmente, con la venta de los terrenos liberados. Pero según aumentaban las aspiraciones, los terrenos comenzaban a depreciarse por la imparable crisis económica. De hecho, pasaron de valer 818 millones de euros en 2010 a 400 en la actualidad.

Esto supuso un frenazo en seco en los planes que acabó con otro de los objetivos del proyecto del arquitecto británico Rogers: la construcción de un túnel de 5 kilómetros de longitud que sepultaría las vías y permitiría enlazar la Rubia y la Carretera Renedo, zonas que están "al otro lado del muro", con el centro urbano. Si se decidiese seguir trazando esta línea se necesitarían, como mínimo, 800 millones de euros para llevarla a cabo, 400 por lo que valen ahora los terrenos y otros 400 que ya se deben a los bancos que realizaron el préstamo en su momento y ahora reclaman su parte a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (VAV). Conclusión: idea paralizada.

Van a peor o, al menos, ese es el estado de ánimo en el que se encuentran los vecinos de Pilarica que viven su rutina como pueden tres meses después de cerrar el paso a nivel y dos desde que se clausurase la pasarela provisional que lo sustituía. Ésta última fue celebrada por ellos, ya que consideraban que era "más peligroso que si pasabas entre las vías". Pero, aún así, siguen sin ver solución a su problemática: "Sales de casa y te encuentras con una valla de metal que te impide pasar por donde toda tu vida lo has hecho", señala Marga García, presidenta de su colectivo vecinal.

Compara el día a día del vecino de Pilarica con una carrera de obstáculos. El túnel de Vadillos se atasca normalmente de vehículos ya que éstos no tienen otra opción de paso y los peatones tienen un túnel estrecho y en unas condiciones, según ellos, lamentables: "esta descascarillado, hay humedad cuando llueve y no puede pasar ni un carrito de bebé junto a una persona. Es infrahumano", se lamenta García.

Optimismo ante el nuevo acuerdo del Ayuntamiento y Fomento

Ahora miran a las vías con optimismo tras la reunión del pasado 21 de enero entre el Ayuntamiento y Fomento en la que se acordó la ampliación del túnel previsto entre las calles Andrómeda y Nochevieja, que tendrá un kilómetro de largo con paso para vehículos y peatones, salvando por debajo la plaza Aviador Gómez del Barco, eso sí una vez se solucione la importancia de los restos arqueológicos encontrados correspondientes a un antiguo puente.

Eso evitaría el rodeo que hasta ahora tienen que dar sus vecinos. Además en esa reunión se acordó una actuación entre Rafael Cano y la calle Salud, rebajando la plaza para crear un amplio espacio peatonal de paso bajo las vías. Esperan, por tanto, que ésta sea la primera piedra de un nuevo camino y que 2016 sea el año de volver a conectar con el resto de la ciudad.

Antes de junio se celebrará una consulta popular

sobre el soterramiento

La Sociedad VAV la componen ADIF y Renfe a través del Ministerio de Fomento, sumando, en conjunto, el 50%, junto al ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León que se reparten el otro 50% a partes iguales. Pero, aún así, ya se han acometido ciertas reformas que, a juicio del Ayuntamiento, tienen que asumir Renfe y ADIF: "Ahora hay que convencerles de que pongan su parte correspondiente y sus aportaciones a la Sociedad sean mayores porque las obras realizadas han ido en su beneficio y gran parte de la deuda se esfumaría de esta forma" señala Manuel Saravia, Concejal de Urbanismo del Consistorio.

¿En qué se ha ido semejante cantidad?

Es la pregunta del millón -o los millones-. Fundamentalmente en los Talleres de Renfe que costaron un total de 160 millones de euros y del soterramiento de la zona del Pinar de Antequera que hizo desembolsar otros 75. Pero también se han ido ejecutando pequeñas actuaciones como, por ejemplo, la creación de una vía de acceso a los talleres de las Delicias o la adquisición de nueva maquinaria ferroviaria para Renfe.

A ello hay que computar los 9,5 millones de euros que aún debe la Junta y los 112 millones de euros que se han generado, simplemente, de intereses en todo este tiempo: "Si cada uno aportase la cantidad según le corresponde y no como se establece en este reparto no tendríamos que asumir estas cifras" subraya Saravia.

En el último encuentro con los bancos se propuso retrasar el pago un año -1 de enero de 2017- pero según apuntan desde el Ayuntamiento, a los más de 100 millones que ya hay en las cuentas se sumarían los intereses generados por el retraso en el pago, con lo que se debería abonar más de 200 millones de euros. Vamos, un suma y sigue: "Esta idea era un sinsentido, pan para hoy y hambre para mañana. Por eso estamos peleando en una batalla jurídico técnica para intentar arreglar este asunto".

El punto álgido de la pelea está en demostrar si las firmas en las que se autorizaban estos pagos son válidas o no. Para los bancos sí, pero claro, para el Ayuntamiento no, ya que según reconoce Saravia -y tal y como denunció el alcalde Óscar Puente en el pleno de diciembre- tan solo contaba con la firma del anterior regidor, Javier León de la Riva, sin la aprobación ni de la asesoría jurídica ni del interventor, por lo que, en su opinión, el compromiso firmado no es legal. "Si lo asumiéramos, sería un desastre" advierte.

Siguiente parada: Vía del diálogo

Por eso, el próximo 9 de febrero los responsables del área de Urbanismo del Ayuntamiento mantendrán una reunión en Valladolid del Consejo de Administración de la Sociedad VAV con el sindicato bancario que agrupa a los 5 bancos que han financiado esta operación y así comunicarles su postura: "No podemos reconocer esa deuda legalmente como propia porque excederíamos el techo de gasto y sería imposible de asumir para el Ayuntamiento, además de no ser legal por la Ley de Racionamiento de las Haciendas Públicas", según el concejal de Urbanismo.

Esto, bajando a lo terrenal, significaría recortar todos los servicios sociales del Ayuntamiento, además de cortar de raíz aquellos que no son competencias propias y? ¿Una subida de tasas municipales? "No, no lo creo, eso no va a ocurrir, por lo que no supondrá nada en ese sentido" apostilla Saravia.

En la mesa en la que se sentarán a hablar en unos días, el Ayuntamiento propondrá tres salidas de emergencia: Refinanciación, reconsideración del proyecto y, si fuera posible, modificación del convenio originario de 2002 que, entre otros aspectos, cifraba en 50 millones de euros la construcción de los Talleres de Renfe en San Isidro, que han terminado costando tres veces más y que se prevén inaugurar en este

La consulta ciudadana, antes de Junio

Con todas estas aristas se intenta encajar un complicado puzle que pinta complicado para las arcas municipales y que desembocará en una consulta ciudadana, sin fecha fijada, aunque, según prevé el Ayuntamiento, "seguro que será antes de Junio" en la que se preguntará si este proyecto debe seguir adelante o no. De momento toca cuadrar cuentas y encarrilar por la mejor vía posible la situación: por la del diálogo.

Posible actuación irregular del anterior Alcalde

A los tribunales. Esa es, según el Grupo Municipal Socialista, la única vía que en estos momentos existe para intentar eximirse de la deuda que atesora de 101 millones de euros como parte de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (VAV). El responsable, según ellos, Javier León de la Riva, a quien denunciarán por el famoso caso de la "conform letter". En otras palabras, la carta de compromiso mediante la que supuestamente dio luz verde y permiso desde el Ayuntamiento para avalar y se pague, claro está, desde las arcas municipales, el más de centenar de millones que se debe a los bancos.

Así lo denunció, al menos en el pleno del mes de diciembre, el propio alcalde Óscar Puente, asegurando que había rubricado este documento sin permiso del interventor del consistorio ni de la asesoría jurídica, además de no pasar por la Secretaría General del Ayuntamiento ni de haberse aprobado en Junta de Gobierno para que constase en acta: "No había ningún informe oficial ni copia", declaraba entonces Puente.

Ahora se ha dado un paso más y desde el PSOE en el Ayuntamiento no tienen ninguna duda en que tomarán la vía legal para demostrar la invalidez de ese documento e intentar, de esa manera, que no se responsabilice al Ayuntamiento de pagar semejante cantidad: "No tenemos ningún afán de llevar a de la Riva a los tribunales, pero si no lo hacemos estaremos dando pie a que los bancos nos reclamen hasta el último céntimo", señala Pedro Herrero, portavoz del grupo municipal.

Aún así, y tal y como apuntan desde otros partidos como UPyD, "se sigue formando parte de esa sociedad en la que el consistorio participa de un 25%, por lo que está realmente complicado que se libren del pago si no se disuelve dicha sociedad". Ahora ese documento está ya en los servicios jurídicos del Ayuntamiento y en las próximas semanas se sabrá qué acciones se toman en una contrarreloj a la que de momento le quedan dos meses para saldar deudas.

AQUÍ, el debate

¿Qué actuación hay que tomar con la deuda de 101 millones que tiene el Ayuntamiento por el soterramiento?

Pedro Herrero

Portavoz del Grupo Municipal Socialista

"La ciudad de Valladolid es la que menos se ha beneficiado de este proyecto"

No podemos vender humo como hizo el PP en el pasado, tenemos que fijarnos unas expectativas que sean lo más realistas posibles. Ahora es momento de echar cuentas. En estos momentos semejante deuda es imposible de asumir por parte del Ayuntamiento y lo que vamos a hacer es defender los intereses de las arcas públicas. El Ayuntamiento, y en general toda la ciudad de Valladolid, es la que menos se ha beneficiado de este proyecto, por eso ahora la pelota está en el tejado de ADIF y Renfe. Si ellas pusieran su parte, se solucionaría el problema.

Jesús Enríquez

Portavoz del Grupo Municipal Popular

"La operación ferroviaria es estratégica para el futuro de la ciudad"

Estamos manteniendo una posición constructiva y de colaboración, para propiciar el mayor consenso posible en torno al desarrollo de la operación ferroviaria, que es estratégica para el futuro de la ciudad. En el mes de julio intentamos que entrasen ingresos en la Sociedad VAV reclamando los costes asumidos por la realización de obras por cuenta del Estado, renegociación de la deuda y dar los pasos para que comenzase la venta de parcelas que costea gran parte del proyecto. En diciembre se aprobó nuestra moción para crear una mesa de seguimiento sobre la situación de Pilarica y, sin embargo, no se nos convocó en la reunión del día 2 en la Alcaldía con representantes de ADIF, hurtándonos información para tener una postura consensuada.

Con el pleno extraordinario de diciembre tratamos de disipar cualquier duda sobre la realización del soterramiento después del Sr. Puente anunciando -de forma unilateral- el impago de las obligaciones que le corresponden al Ayuntamiento por su participación en la Sociedad VAV, derivadas de la operación de crédito concertada en 2011. Queremos ver un cambio de actitud en la postura de la alcaldía y la de los partidos que conforman el equipo de gobierno.

Héctor Gallego

Concejal de Sí Se Puede Valladolid

"No puede permitirse que el beneficio se lo lleven los bancos a través de intereses"

Aunque en los últimos meses se han ido destapando datos, nos sigue faltando información, nos consta que el consistorio se la pidió a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad pero ésta ha tardado muchos meses en convocar una reunión. En estos momentos lo que se debe de hacer es reconsiderar el proyecto y modificar el convenio inicial, no se puede permitir que el beneficio se lo lleven los bancos a través de los intereses. Una vez solucionado el asunto, es buena la opción de plantear una consulta ciudadana donde los vallisoletanos sepan los pros y contras de cada opción que se plantee, pero que se les vincule.

Fernando de las Heras

Portavoz de UPyD Valladolid

"La solución a la deuda pasa por disolver la Sociedad Valladolid Alta Velocidad"

El soterramiento es irrenunciable, porque el modelo de ciudad depende de él. El Plan Rogers ha fallado estrepitosamente y se ha basado en la especulación urbanística, por no hablar de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad que ha actuado a favor de Renfe y ADIF y no del ayuntamiento. Con un 27% de deuda en intereses cualquier empresa tomaría medidas contra el gestor que lo permitió.

La solución pasa por disolver la sociedad y que cada uno aporte según aquello en lo que se ha beneficiado, esto es, ADIF 160 millones por sus proyectos, Renfe 120 millones de la diferencia de valor entre los nuevos y viejos talleres, Fomento 37 millones y la Junta los 9,5 restantes que aún deben. Así se generarían 326 millones y los otros 77 serían más fáciles de asumir si se repartiesen según el porcentaje de participación de cada socio. El Ayuntamiento así debería 19 millones que entra dentro del techo de gasto.

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