Disponible en
Ir a la versión móvil App para iOS App para Android en Google Play
Síguenos en twitter Estamos en Facebook Canal de YouTube
Ávlared Noticias de Burgos El Espejo de León Carrión Aquí en Salamanca Noticias Segovia SoriaNoticias Pisuerga Noticias El día de Zamora
Compartir:

REPORTAJES

¿Cuándo el miedo se convierte en fobia?

IMG_0108_modificada
Actualizado 01/04/2016 21:49:24
Redacción

Por Lucía González y Patricia Medina

El miedo es una de las emociones innatas, de las que hemos hablado en números anteriores de este periódico, y se define como sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario o sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.

Esta emoción nos avisa de peligros y amenazas contra nuestra integridad física, psicológica o moral y nos moviliza para afrontarlos, preparando el cuerpo para la lucha o la huída. Norberto Levy nos indica que el miedo es "una valiosísima señal que indica una desproporción entre la amenaza a la que nos enfrentamos y los recursos con que contamos para resolverla".

Todas las fobias provienen de miedos que en algún momento fueron adaptativos y nos ayudaron a sobrevivir, bien como especie o bien como individuos. Por ejemplo, el miedo a las alturas es esperable y necesario si estamos al filo de un despeñadero y debemos evitar caer, pero no lo es tanto si este miedo se activa cada vez que vamos a casa de un familiar que vive en un sexto piso. En este último caso, estaríamos ante una fobia.

El miedo llevado al extremo

Podemos hablar de fobia cuando el miedo se lleva al extremo, nos paraliza, interfiere marcadamente con la rutina diaria alterando las relaciones laborales, sociales o familiares, o bien genera un malestar clínicamente significativo.

En una fobia el miedo es irracional, exagerado y continuo a un objeto, a un ser vivo o a una situación determinada que, en sí mismos, no presentan peligro alguno en las condiciones actuales. El miedo no es proporcional al peligro real del estímulo y escapa al control voluntario del sujeto.

Conductas ante la fobia

En la fobia pueden distinguirse tres componentes principales: Una parte fisiológica, con activación del sistema nervioso simpático, que da lugar a sensaciones internas como taquicardia, sudoración, temblor, etc.; Una parte cognitiva con pensamientos, imágenes, o expectativas catastróficas o ansiógenas ante el estímulo fóbico, como por ejemplo pensamientos de muerte o pérdida de control o de juicio, y una parte conductual que implica la evitación o el escape, manifiesto o sutil (como distraerte o agarrarte a una barandilla) y conductas de búsqueda de seguridad (ir acompañado, llevar medicación, comprobaciones...).

Estas conductas de evitación mantienen el miedo irracional ante el objeto fóbico y pueden provocar incluso el aumento de la fobia, provocando esta misma reacción desproporcionada ante estímulos relacionados con el objeto fóbico primario.

Por tanto, ante una fobia que impida realizar con normalidad las actividades del día a día se debe buscar ayuda profesional y tratamiento. Dentro del tratamiento psicológico podemos contar con diferentes abordajes terapéuticos según la corriente psicológica: Para la Gestalt lo importante es ponerle conciencia, trabajar con el presente, encarar el miedo y atravesar la situación, confiando en la propia reacción.

El abordajecognitivo-conductual consiste en entrenar al paciente en técnicas de relajación para posteriormente realizar una exposición controlada a aquellas situaciones que causan ansiedad, reduciendo ésta hasta llegar a un nivel controlable por el paciente.

Consultorio de Psicología de AQUÍ en Ávila. Envía tu pregunta a la siguiente dirección: consultorio@aquienavila.com

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

AceptoMás información