Ávila Noticias Noticias de Burgos El Espejo de León Carrión Aquí en Salamanca Noticias Segovia SoriaNoticias Pisuerga Noticias El día de Zamora
El Periodico de Castila y León - Diario digital de Castilla y León
El romanticismo en el año de Bécquer

El romanticismo en el año de Bécquer

OPINIóN
Actualizado 04/05/2016 07:07

Artículo de opinión de Dioni Arroyo, escritor

"Algunas de sus más célebres narraciones, como ´El Monte de las Ánimas`, se ambientan en tierras sorianas"

Este año celebramos el 180 aniversario del nacimiento de Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870), tal vez la figura más representativa de nuestro romanticismo, junto al Duque de Rivas, Espronceda, José Zorrilla o Rosalía de Castro.

Andalucía, y muy especialmente su Sevilla natal, se engalanan para celebrar el trascendental acontecimiento, en el que no faltarán multitudinarios actos y presentaciones, evitando ser colapsados por otros dos grandes escritores, Cervantes y Shakespeare, de quien también estamos de conmemoración -aunque en estos casos, de su muerte, y yo prefiero celebrar los nacimientos-.

Desde Castilla y León también queremos rendirle un merecido homenaje. No en vano algunas de sus más célebres narraciones, como ´El Monte de las Ánimas`, se ambientan en tierras sorianas, tratándose de una leyenda medieval muy castellana. Por ello, vale la pena recordar su figura y obra, que tanto nos hizo soñar en la adolescencia y que a través de su prosa poética supo colocar nuestra meseta en una atalaya privilegiada.

La vida de este extraordinario descendiente de flamencos fue breve, como la de Allan Poe de quien se sintió tan influenciado, y a diferencia de Byron, muy poco aventurera, marcada por la melancolía, la enfermedad y la pobreza. Huérfano con tan solo diez años, nos podemos imaginar los sinsabores de su infancia, y las dificultades que padeció para sacar adelante sus proyectos. De hecho, a excepción de sus excelentes y valorados artículos, ni sus Rimas ni sus Leyendas vieron la luz durante su vida, publicándose después de muerto.

El romanticismo de Bécquer fue tardío, y su vida se correspondió a la de tantos idealistas que se sumergieron en el escabroso universo de lo sobrenatural, que desembocaba en la literatura gótica, tan de moda en Alemania y en los países anglosajones. Y su vida fue semejante a sus versos y narraciones: dotada de una exquisita hipersensibilidad, triste y cargada de las mejores emociones, con sentimientos desgarradores que nada querían saber de la razón y cuyo centro se ubicaba en el corazón. La naturaleza jugaba un papel determinante, paralelo a los estados de ánimo tan proclives a dejarse seducir por la niebla, las tormentas otoñales y los parajes sombríos decorados por cementerios y castillos. Una ruptura con el realismo que comenzaba a desplegar sus encantos, con la tradición ilustrada que Francia nos había legado a lo largo del siglo XVIII.

Algunos de sus relatos, como ´Maese Pérez el Organista`, ´Los Ojos Verdes`, ´El Miserere` o ´El Monte de las Ánimas`, se encuentran en la cumbre más elevada de nuestro romanticismo, si bien es cierto que en las numerosas antologías sobre el gótico europeo no haya costumbre de mencionar a ningún español, y solo el polaco Jan Potocki hable de nuestras leyendas en su inmortal ´Manuscrito encontrado en Zaragoza`, una expresión que bien poco gustó a los políticos de nuestro país, pues reflejaba muy bien la imagen que los racionalistas franceses tenían de nosotros, una tierra inhóspita e ignota, sumida en el medievalismo y que convivía con espectros y vampiros, entre la ignorancia y la peligrosa atracción por el exotismo oriental.

Por ello, junto a Hawthorne, Brontë, Maturin, Le Fanu o Polidori, bien se debería añadir a Bécquer, algo que nuestros compañeros europeos deberían valorar, pero para ello somos nosotros los que en primer lugar, sin complejos ni prejuicios, tenemos que reivindicar el legítimo lugar que le corresponde dentro de la narrativa europea de la época, representante al más alto nivel de una cosmovisión del mundo y de la vida, que apenas tuvo recorrido en los avatares de nuestra historia, sobre todo ante el empuje del realismo que todo lo desbordó, y que nos regaló numerosos escritores.

Reclamar de nuestras instituciones un mínimo de atención al ciento ochenta aniversario de su nacimiento es una gran oportunidad para releer sus fascinantes leyendas, dejarnos cautivar por sus singulares rimas y conocernos un poco más a nosotros mismos.

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de ellas. Puedes cambiar la configuración de 'cookies' en cualquier momento.

AceptoMás información