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El 90% de los problemas de espalda están relacionados con las hernias discales

El 90% de los problemas de espalda están relacionados con las hernias discales

ESPECIALES
Actualizado 29/11/2017 16:27

Se calcula que entre el 80 y el 90 por ciento de las personas sufrirán dolor de espalda en algún momento de su vida. Un gran porcentaje de ese dolor está provocado por la conocida como hernia discal, un trastorno que causa 9 de cada 10 problemas de espalda. Sin embargo, una parte de la población no está informada acerca del origen, las causas y las consecuencias de esta enfermedad, ni de los métodos que existen para reducir los dolores que produce.

¿Qué son las hernias discales?

Nuestra columna vertebral, como su propio nombre indica, está constituida de vértebras, pero también de unos tejidos que separan cada uno de los huesos y que se conocen con el nombre de discos. Dichos discos están compuestos de una parte blanda y gelatinosa, situada en el centro, y de una cobertura más sólida y dura, que recubre el interior. Estos discos permiten que exista una articulación entre cada hueso de la columna, de tal manera que podamos mover el tronco. La hernia discal se crea cuando uno de los discos exteriores de la columna se daña, dando lugar a una abertura por la que la parte gelatinosa interior consigue filtrarse.

¿Qué causa una hernia discal?

Con el paso de los años, los discos que componen nuestra columna se van deteriorando y envejeciendo. En consecuencia, pueden dejar de ser tan flexibles y elásticos como lo eran antes. Por ello, el riesgo de que los ligamentos que se encuentran alrededor se vuelvan más frágiles es mayor. Al producirse una hernia discal, los nervios espinales adyacentes e incluso la médula espinal pueden verse presionados, lo que acabará por causarle un fuerte dolor a la persona que lo padece.

¿Cómo sabemos si estamos sufriendo una hernia discal?

En cada caso y en función del disco que se vea afectado, los dolores producidos por una hernia discal pueden ser diferentes. A la hora de identificar una hernia discal, existen varios elementos que tenemos que tener en cuenta:

  • Con frecuencia la hernia discal se manifiesta mediante un dolor en un lado del cuerpo que varía de intensidad y de frecuencia, según sea el estado del disco, es decir, su nivel de deterioro. A veces este dolor es leve, otras veces agudo; a veces constante y otras intermitente; en algunos casos se trata de un dolor localizable y sin embargo en otras ocasiones es todo lo contrario.
  • A menudo, una de las primeras zonas afectadas es el cuello, extendiéndose el dolor por los hombros, brazos e incluso llegando a las manos. Cuando la hernia es de tipo disco lumbar, el dolor suele localizarse en la zona de la espalda continuando por la pierna.
  • En algunos casos, las hernias discales pueden presentarse como asintomáticas, ya que en la primera etapa el paciente no experimenta ni dolores ni grandes molestias. En general, conforme pasa el tiempo, dichas molestias se agravan, pudiendo experimentarse dolores muy intensos que precisarán de tratamiento para ser reducidos.
  • La aparición del dolor producido por una hernia, puede manifestarse de manera repentina o aparecer bajo una sensación de desgarro en la columna.

Tratamientos contra la hernia discal

Afortunadamente, la ciencia y la investigación trabajan a fondo para mejorar la calidad de vida de las personas que sufren patologías, particularmente aquellas que se manifiestan por medio del dolor. En cuanto a la hernia discal, los métodos existentes son variados y su eficacia depende de factores como el grado de dolencia sufrido por el propio paciente, pero en general rara vez se requiere echar mano de cirugía. De hecho, aunque se estima que el 80% de las personas adultas experimentará dolor de espalda, solo entre el 1 y el 2% tendrá que pasar por el quirófano.

  • Remedios caseros: cuando la causa del dolor de espalda no es grave, puede echarse mano de este tipo de trucos, que si se realizan en los primeros días reducirán el malestar. Para ello, puede aplicarse hielo sobre la zona afectada para reducir la inflamación y calmar el dolor.
  • Andulación: cuando ya no se consigue frenar el dolor mediante métodos caseros, una buena opción puede ser recurrir a técnicas como la andulación, ofrecidas por empresas como Home Health Products Spain. Se trata de una tecnología que surge de la combinación de dos principios naturales: las vibraciones mecánicas y el calor por infrarrojos, una de las aplicaciones más conocidas de la fisioterapia para el alivio del dolor y la regeneración muscular.
  • El ejercicio físico: durante mucho tiempo, el ejercicio físico no se ha contemplado como parte del tratamiento contra los síntomas de la hernia discal. Sin embargo, varias investigaciones han demostrado que la práctica de deportes como el pilates pueden ayudar a reducir los dolores producidos por esta enfermedad. Eso sí, si se decide poner en práctica, deberá llevarse a cabo cuando haya pasado la fase aguda de dolor, no antes. Puede alternarse con fases de reposo en cama, que no deberán durar más de dos o tres días.
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